Download Free Designs http://bigtheme.net/ Free Websites Templates
Spanish English

Por: Antonio Quintero

@antoniojqr

Nadie puede negar que nuestro país está sumergido en una grave crisis económica, política y social. El fútbol no escapa de esto, como ninguna otra parte de la sociedad.

El control cambiario es uno de los problemas más graves que tiene nuestro país. Éste tiene millones de consecuencias, generando nuevos negocios y más pobreza. Uno de estos negocios es el amaño de partidos. En virtud del poco acceso a divisas que hay por el control cambiario, es muy atractivo tener dólares, euros o cualquier divisa. Por otro lado, la inflación hace que la moneda pierda valor y por ende los salarios día a día pueden comprar menos comida. Si bien es cierto que un futbolista no gana poco dinero, en Venezuela es muy sencillo que por ejemplo, un apostador con unos 10.000 dólares ofrezca a un equipo perder, mientras que al otro lado del mundo con una apuesta, ese mismo apostador gana 500.000 dólares.

Esto nos indica que hay que investigar y hay que investigar más allá del caso Trujillanos, ya que el amaño de partidos puede estar ocurriendo en todos los equipos del fútbol venezolano, especialmente en los que tienen más escasos recursos.

No obstante, no solo los equipos deben ser investigados. También debe investigarse a los árbitros del fútbol local y no solo buscar pruebas de dinero, sino de tráfico de influencias. Es posible que el amaño de un árbitro venga por congraciarse o porque alguien poderoso se lo pidió.  Imagínense, si el Tribunal Supremo de Justicia, el árbitro más grande que tiene el país, no tiene descaro en ser parcial, qué le queda a un árbitro del fútbol venezolano.

 

Celebramos que la FVF haya creado una nueva división de integridad, aunque creemos que tienen 6 años de retraso en este tema. Sin embargo, nunca es tarde para empezar a corregir problemas. Ahora solo esperamos que una FVF especialista en amaños de elecciones, tenga la decencia de apuntar a gente calificada, solicite ayuda a la FIFA y a la CONMEBOL para realmente investigar el amaño de partidos, tanto en los equipos como en las filas de sus propios árbitros y dirigentes.  Así, esperamos que sigan el ejemplo de la Selección Nacional Sub 20 y los dirigentes sean eficientes.